13 feb. 2011

DÍA 40: CIUDADANO DE TERCERA



Sí, me renovaron la visa gringa… Es lo más normal si tengo toda mi vida en regla. No le debo nada a la justicia, no le debo dinero a nadie, así q tengo derecho a pasearme por el mundo como Pedro por su casa (derecho que cualquier ser humano debería tener).  Sin embargo someterme al escrutinio de los gringos, para que ellos decidan si soy una ciudadana de primera, o de tercera, me parece una bajeza.
Está bien que su paranoia, los ponga moscas… pero lo someten a  un desprecio silencioso que duele. Te tocan con guantes, se desinfectan cada vez que te miran, te hablan a través de un teléfono frente a un vidrio blindado, te ponen hacer filas eternas como un borrego, y te esculcan tu vida como si fueran una especie de dios.
A la final no me parece más que un negocio redondo: Millones de personas queriendo tener  acceso a la famosa “visa para un sueño”.  Embajadas en Colombia, México, Perú, Bolivia, Brasil, Ecuador, Guatemala y Venezuela (por solo mencionar algunos países latinoamericanos) que reciben diario mil personas mínimo, a un costo de 140 US, sin contar lo que cobran por el famoso pin… En fin, un negocio muy lucrativo que bien vale alimentar, en nombre del temor y el miedo disfrazados de Mikey Mouse.   

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